El tronco de un gigantesco árbol o un poste que parece no tener fin sirven de escenario para que cinco indígenas mexicanos realicen una ancestral ceremonia de ofrenda a sus dioses, tan fantástica como peligrosa. <BR><BR>Desde 30 metros descienden cuatro de ellos de cabeza dando vueltas y atados sus pies por varias cuerdas, mientras el quinto danza…
Leer la noticia en El Tiempo | Voladores de Papantla, declarados Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco
Etiquetas: Política, portafolio, Sociedad



