Por ese asesinato se desató la sangría entre los dos capos, que dejó al menos 1.300 muertos.
Desde el lunes, el propio presidente Álvaro Uribe oficializó la recompensa de cinco mil millones de pesos que se ofrecen por él y por otros tres capos mucho más conocidos por el país: ‘don Mario’, el ‘Loco’ Barrera y ‘Cuchillo’.
Pero Calle Serna, que en el mundo del hampa es conocido como ‘Comba’ o ‘Combatiente’, es en realidad un viejo protagonista de la guerra y el narcotráfico en el país.
El crimen de ‘Miguelito’ afianzó a ‘Comba’ entre los ‘Rastrojos’, la banda de su jefe. Desde entonces fue él el jefe del grupo que les peleó a los ‘Machos’ -el brazo armado que creó Diego Montoya’- y también a las Farc los corredores para sacar la droga por el Pacífico”, dice un investigador.
Ese poder no se ha debilitado, a pesar de las operaciones de las autoridades contra los ‘Rastrojos’, una de las bandas que manejan el negocio del narcotráfico en el suroccidente del país.
Informes de inteligencia conocidos por EL TIEMPO dan cuenta que ‘Los Rastrojos’ absorbieron a integrantes de la columna Móvil Arturo Ruiz de las Farc y del Bloque Calima de las Autodefensas.
Ahora son cerca de 1.200 delincuentes con influencia en cinco
departamentos del país: Valle, Chocó, Cauca, Nariño y Putumayo.
Las capturas de Diego Montoya Sánchez y de sus herederos (Óscar García Varela, ‘Capachivo’; Gildardo Rodríguez Herrera, ‘el Señor de la Camisa Roja’ y Jorge Iván Urdinola Perea, alias ‘la Iguana’) le quitaron rivales a ‘Comba’ en el manejo del
narcotráfico en esa región del país.
Sus socios son Diego Pérez Henao, alias ‘Diego Rastrojo’, y Javier Calle Serna, hermano de ‘Comba. Las autoridades también han puesto por ellos dos una buena recompensa por sus capturas: mil millones de pesos.
Y aunque no aparece en el cartel con ellos, el otro sucesor de ‘Jabón’ que inteligencia tiene identificado es Ramón Quintero Sanclemente, de la vieja guardia del Cartel de Cali y
conocido como ‘don R’ o ‘Lucas’.
Según los informes de inteligencia, Ramón Quintero lidera una red que saca droga con destino a España y que utiliza como escala Medellín, Venezuela, Curazao y Aruba. Las autoridades investigan desplazamientos de él a Argentina, país por donde pasó Varela.
Los hombres clave por debajo de ‘Comba’
Los Rastrojos hoy parecen ser más que un ejército que quiere ganar el pulso contra otras organizaciones por el control de las rutas, objeto para el cual fue creado por ‘Jabón’.
Tienen sus propios laboratorios para el procesamiento de la droga en las selvas de Nariño y Putumayo, la cual es sacada hacia los puertos de Tumaco y Buenaventura. La mueven en vehículos con caletas, como el furgón inmovilizado hace un mes en
El Bordo, Cauca, que llevaba 628 kilos de cocaína. Eran de ‘Comba’.
En Nariño, según fuentes de inteligencia, los Rastrojos tienen alrededor de 250 a 280 hombres en sus filas. Alias ‘Carlos’, cuyo nombre real es Nubel Sarria, alias ‘Mario’ y alias ‘la Lata’, son los tres que tienen a su cargo el manejo de varios grupos de esta banda en ese departamento.
Y en Cauca, la misma labor la cumplen otros tres jefes con menos hombres: 100 aproximadamente. ‘Comba’ tiene los contactos en Ecuador, México, Puerto Rico, Polonia y los EE.UU. para la distribución y comercialización de la droga.
El asesinato de Wilber Varela
A un interés por apoderarse de la organización, por el manejo a distancia de los negocios del narcotráfico que hacía ‘Jabón’ y miedo a posibles delaciones, atribuyen las autoridades el asesinato de Wílber Varela, en Venezuela, hace casi un año.
Pese a que un abogado se desplazó a reclamarlo, el cadáver de ‘Jabón’ quedó enterrado en ese país por razones de salubridad.
Su crimen ocurrió la tarde del 29 de enero del año pasado.
Un hombre que se registró como Hadivi Charif tomó el día anterior en alquiler las cabañas 6 y 7 del hotel Fresh Air: un complejo viviendas tipo chalet con capacidad para seis y diez personas en el sector de Loma de los Ángeles, Mérida.
Charif, según testigos, se marchó y horas después regresó al complejo con dos personas más en un carro de color azul. Ellas eran Weimar Pérez Aramburu (escolta) y José Antonio Pérez Chacón (en realidad Wílber Alirio Varela).
Al día siguiente en la cabaña número siete aparecieron los cadáveres de Varela y Pérez Aramburu (con cédula de Candelaria-Valle), el cual llevaba un permiso para portar una pistola Glock calibre 9 milímetros.
Según inteligencia, tras el asesinato estuvieron Javier Calle, hermano de ‘Comba’ y alias ‘Diego Rastrojo’. La identidad del capo se estableció por las huellas y porque le faltaba un dedo de la mano izquierda.
Patrullajes en las calles de Caucasia
Aunque el general Óscar Naranjo, director de la Policía Nacional, no llegó ayer a Caucasia (Antioquia), con el fin de ponerse al frente de la ofensiva contra la delincuencia organizada, que es responsable de 47 asesinatos en la región del Bajo Cauca antioqueño, los 1.200 efectivos de la Policía que se trasladaron hasta ese municipio comenzaron a patrullar las calles de la población.
Sin embargo, el alcalde Jorge Iván Valencia dijo que la salida debe ser la “presencia de oportunidades” y propuso un laboratorio de paz.
REDACCIÓN JUSTICIA
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